Living In The Material World (1973)
Uff, en realidad da mucha flojera comenzar a reseñar los demás discos de Harrison después de darle tantas vueltas al casi perfecto (a veces perfecto) All Things Must Pass pero bueno, no podemos dejar en el olvido al Beatle tranquilo. Para esas fechas, George estaba en el tope de su carrera: la crítica se había rendido a sus pies con el ATMP y le había provocado un cuadro de envidia aguda a John y Paul, además de su organización del concierto benéfico por Bangladesh y su constante pelea para que todo el dinero le llegue a la gente que lo necesitaba, había agrandado su figura. Pero como toda estrella de rock, eventualmente deben comenzar las crisis justo en la cúspide de su carrera, seguramente por las dudas de qué camino musical tomar de aquí en adelante, el exceso de fama, algunas inconsistencias espirituales y el inicio de la separación con su entonces esposa la bellísima Patty Boyd.

Dejando de lado las chácharas vienen las grandes preguntas: ¿Es bueno el álbum? ¿Hay alguna novedad? ¿Vale la pena escucharlo sabiendo que estoy a un click de distancia del ATMP? A primera oída mis respuestas no serían muy positivas pero después de varias escuchas me di cuenta que el LITMW es el álbum "esperable" de George... ¡wtf! Quiero decir que de haber sido este el primer disco de George (antes del ATMP), todo sería más lógico. Me explico: las expectativas del público y de la crítica hubieran quedado satisfechas ya que es un buen disco y además se le hubiera apreciado como una excelente precuela antes del abrumador ATMP. Pero bueno, la historia nunca se escribe como uno quiere y no hay nada que se pueda hacer. A pesar de que el LITMW quede opacado por su predecesor, creo que George aún muestra la capacidad para hacer buenas canciones a pesar de que la conexión emocional ya no es tan fuerte como en los viejos tiempos y las melodías estén un escalón más abajo de los estándares anteriores.

A primera escucha la diferencia es clara: para nuestra suerte George encontró totalmente borracho a Phil Spector con un vaso de brandy en una mano y una pistola en la otra así que ya no hace acto de presencia en este disco con su Wall of Sound lo que nos hace apreciar mejor cada instrumento, sobre todo el teclado y los muy buenos slides de George. Donde mejor se nota la diferencia es en la balada "The Light that Has Lightened The World", que es de las pocas canciones que aún mantienen el espíritu del ATMP y en la canción más conocida del disco “Give me Love (Give me Peace on Earth)" de la que nunca he sido muy fan pero no voy a negar que es muy melodiosa y combinado con esos amables acordes de guitarra al inicio logran tener ese poder unificador muy a lo “Imagine” de Lennon

Afortunadamente aquí también George el divertido hace acto de presencia, primero con “Sue me Sue You Blues” donde saca un poco de su alma bluesera, lo combina con slides y letras divertidas sobre la separación con los Beatles (traigan sus abogados que yo traeré los míos y juntos podemos pasarla mal). La otra es mi favorita del álbum “Living in the Material World” (canción) de la cual tengo la sensación que su esencia tan sarcástica y festiva esta en ese ritmo de batería, la sección de vientos, lo chillón del tono de la guitarra, o en la divertida flauta en el minuto 4:30… aún no estoy del todo seguro pero sigue siendo muy divertida a pesar de sus más de 5 minutos y además tiene esa sección india intermedia que milagrosamente pega muy bien en la canción (nunca me ha gustado mucho el lado oriental de George pero en pequeñas dosis es mucho mas digerible).
Ahora, los problemas vienen con las baladas: “Be Here Now” y “The Day the World Gets Round” son monótonas y aburridas, pareciera que duran el doble. Pero “Who Can See it” es muy emocional, al nivel de lo mejor del ATMP y “That is all” funciona muy bien como cierre de disco (siempre me llamó la atención la letra tan romántica combinada con ese mood tan trágico ¿Desesperación porque se le escaba Patty?) aunque a ambas se les podría acusar de ser sobre dramáticas.

Y para terminar, otra de mis favoritas, la pegajosísima “Don’t Let Me Wait Too Long”, ¿Acaso no es adorable como se combina esa escalita de piano junto con la voz de George diciendo el título de la canción para los coros? “The Lord Who Loves The One” también es pegadiza pero ya se siente algo genérica y se nota la falta de un estribillo o coro, pero como siempre George la salva con unos buenos slides. Y finalmente está el otro single del disco “Try Some Buy Some” (la única canción producida por Spector y se nota en esas secciones de viento) otro golpe más de George al materialismo de la gente.
Para resumir, ya logro entender porqué este álbum suele ser considerado de lo mejor de la discografía de Harrison en conjunto con ATMP y el Cloud 9: porque hay buenas canciones y hay varios puntos en los que nos reímos y hacemos clic emocional con él. Así que totalmente recomendado y si puedes escucharlo antes del ATMP… ¡Qué esperas hazlo ya!