Publicación: 7 de Diciembre de 1973
Grabación: Agosto 19713 - Setiembre 1973
Productor(es): Paul McCartney
“Obra maestra”, “El mejor disco de Wings”, “El único disco de Paul que vale la pena tener después de los Beatles”,etc. Ya se han vertido ríos de tinta con críticas que dan vueltas a las ideas que acabo de mencionar. Puede que haya una que otra exageración, pero de lo que no tengo dudas es que este es el punto donde el mundo (críticos y fans) se reconcilia con McCartney, para darse el apretón de manos que simboliza el reconocimiento de la alta manufactura de este tercer disco de Wings.
No voy a hacerme el interesante o el hipster negando la grandeza de este disco, para mí el mejor de Paul junto con el Ram, pero siempre me llamó la atención tanta subestimación a todas las canciones anteriores y posteriores a éstas. ¿Acaso “Jet” es mucho mejor rocker que “Too Many People” o “Venus and Mars”? ¿O “BlueBird” es mejor balada que “Junk” o “Long Hair Lady”?¿O “1985” es una joya psicodélica mil veces mejor que “Monkberry Moon Delight” o “Loup”? Claro que no, entonces no debería sorprender la casi perfección de varias de las canciones del “Band On The Run, ya que los rastros de genialidad de McCartney estaban dispersos en otras canciones previas, la diferencia la marca la consistencia en todo el disco y la confianza con la que se desenvuelve el grupo.

Para esta ocasión, al tridente básico de Wings (Paul, Linda y Laine) se le une también Henry McCullough, Denny Seiwell y Geoff Emerick. Èste último fue el ingeniero de sonido de los Beatles durante su etapa más madura. Creo que es importante mencionar que la grabación se hizo en Lagos (Nigeria) y por eso se nota claramente un cambio en el sonido. No es que haya instrumentos extraños o que Paul estuviera intentando nuevos géneros, solo que la producción da cierta sensación tribal y exótica. Cabe mencionar también las virtudes del disco que ya han sido repetidas hasta el cansancio: lo excelso de las melodías del disco, lo perfeccionista de las armonías vocales, la constante presencia de instrumentos de viento (modo bombástico on) y además se corrige el problema de monotonía que había en los trabajos anteriores.

Comenzamos el viaje con “Band on the Run” (canción) que es el pináculo de Paul como compositor de canciones pop multiparte que ya venía probando desde el RAM (“Uncle Albert/Admiral Hasley”, “Some People Never Know” o “Little Lamb DragonFly”) pero creo que el gran éxito se debe a su espíritu de himno de estadio. Primero comienza con unos riffs distorsionados que no son más que espejos de la primera melodía vocal donde Linda va respondiendo con una figurita sencilla de teclado. Muy tranquila esta primera sección que finaliza con unas buenas armonías para dar paso a ese genial riff cuasi metalero patea traseros que sorprende a todo el mundo ya que no habíamos escuchado nada así desde Helter Skelter (aunque me gusta más la versión en vivo de este riff, suena más rocker y te da un subidón de adrenalina espectacular). Luego que la tensión llega al máximo con la sección de vientos de ésta segunda parte nos vamos a la sección final (la más popera) que inicia con un riff acústico sencillísimo donde Paul canta una melodía super pegajosa que se complementa con el coro singalong “Band On The Ruuuun, Band On The Ruuuun” que se te puede quedar pegado por semanas. Por cierto... un pequeño detalle ¿Saben como hace Paul para que esta última sección no sea tan monótona? Escuchen con cuidado cada adorno y lick de guitarra que va soltando durante el resto de la canción ¡Sí, ahí está! el detalle de genialidad marca McCartney (lección muy bien aprendida en “Only One More Kiss” del Red Rose) Clásico de clásicos de Wings, un himno de estadio casi perfecto que incluso aún se puede escuchar en algunas emisoras.

Y para no bajar los decibelios otra vez, Paul se lanza con otro rocker himno de estadio: “Jet”. ¿A que no te esperabas esa intro de trompetas para la canción? Es la prueba máxima de la mutación de Paul a un sonido bombástico. ¿Cuántos ganchos musicales tiene esta canción? los “Jet! uh uh uh”, los puentes “Ah matter, I want Jet to always love me” con ese fantástico ritmo de batería, lo perfecto y enérgico de la línea vocal y las armonías de las estrofas. En serio, Paul canta con un dominio y una confianza avasalladora, listo para destrozar todo local donde se presenta, algo que no noté en ninguno de sus discos anteriores. En fin, otro súper clásico de Wings e infaltable en los conciertos de Paul.
El otro gran rocker del disco es “Let Me Roll It” que abre con un super riff hard rockero con toques de sensualidad (muy a lo Zeppelin por cierto) que sirve de base para toda la canción y además combina perfectamente con los tamborazos de la batería durante las pausas. Nuevamente toda la banda y Paul cantan con una soberbia inusual, este último aceptando el rol de seductor con muchísima naturalidad.
El viaje a Lagos tuvo su influencia, no solo en el sonido en general, sino en canciones como Bluebird y Mamunia ambas con excelentes armonías vocales. De la primera (que tiene muy poco que ver con Blackbird) me gusta como las armonías van cayendo como suaves olas en los coros y el buen solo de saxo. La segunda es la que más tiene ese ritmo africano (debe ser por la percusión) aunque siempre me queda la sensación de que el coro y las estrofas no pegan bien del todo. También va por el mismo camino “Mrs. Vandelvilt” por sus “ho he ho” que tal vez no son tan pegajosos como los “uhh uhh” de Jet pero aún así la canción suena muy fluída y oculta muy bien las transiciones entre sus partes (sobre todo me gusta la tercera sección que finaliza con un solo de guitarra/saxo).

Siguiendo con la cara B del disco está la power ballad “No Words” que es la única con niveles de sacarina peligrosas para la salud, pero es la joyita escondida del disco. Además, me gusta bastante el riff ascendente antes del coro y ese intento de solo al final de la canción ¿Algún día sabremos cómo termina?. Y la canción que siempre se escapó a mi entendimiento fue “Picasso’s Last Words’ ¿Es una canción para cantinas? ¿Y esas secciones intermedias haciendo reprise de las canciones anteriores? ¿Es para vendernos el cuento de que es un disco conceptual? Puede ser que con un par de copas encima termines cantando con los chicos “Drink to me, drink to myself” mientras te partes de la risa. Supongo que esa fue la intención de la canción.
Y para terminar esta “1985” otra gran sorpresa del catálogo de McCartney, ¿Cómo diablos logró Paul lograr ese mood tan psicodelicamente paranoico con unas simples notas piano? Es más, creo que jamás había intentado lograr este efecto antes, se me pasan por la cabeza canciones como Hey Jude, Lady Madonna, Let it Be (todas en base a piano) y ninguna se acerca. ¿Y esa voz? Durante un tiempo creía que Laine era el que estaba cantando. Los giros que tiene la canción son sublimes, como en el cambio de riff de piano después de la primera estrofa, los “uhhh uhhh” que sirven de puente pero más parecen falsos finales y el final es una fiesta sónica donde se juntan Paul dando alaridos, un solo de guitarra, sintetizador, un clarinete (?) y para finalizar un cierre colosal de vientos... no se me ocurre otro final más perfecto para el disco. Una canción única en el extenso repertorio de Sir McCartney.

Este es el disco con el que se robó el título de “el ex-Beatle más cool”, que primero perteneciera a George (por el ATMP) y luego pasara por manos de John (POB e Imagine). Paul se olvida de la sacarina y sin ser necesariamente un disco conceptual la idea gira en torno a un safari musical que comienza desde el escapismo de “Band on The Run”, la alegría en “Jet”, el atardecer selvático de “Bluebird”, el romance de “Let Me Roll it”, el sosiego de “Mamunia”, la borrachera de Picasso’s Last Word y la paranoia de 1985. Así es, el pobre Paul tuvo que esperar 5 años para obtener su tan ansiada revancha ante el público y las críticas, aquí lo logró y convenció a todos a reventar los lugares donde se presentaría con la tremenda gira “Wings Over América”. Es cierto, no es un álbum innovador (para el 74 ya quedaba menos que innovar) tampoco es para hacer un clic emocional (nunca fue la especialidad de Paul) pero hay que tratarlo por lo que es, un disco entretenido de inicio a fin que muestra a Paul en su pináculo como compositor. Y sí, eso implica que de aquí en adelante comienza el desgaste… pero eso ya es otra historia,
P.D. En versiones remasterizadas se les une el single “Hellen Wheels” / “Country Dreamer”. La primera es otro rocker muy pegajoso que tiene mucho del espíritu de “Jet” y “No Words” aunque el feeling de la canción es demasiado infantil. La segunda comienza con un riff super adorable pero después me cuesta no asociar la canción con “Mary Had a Little Lamb”.