En el lejano 65, Bob dió un paso al frente y publicó el explosivo “Highway 61 Revisited” que remeció los cimientos del rock al tensar los límites agresivos, líricos y de duración de un LP. La metamorfosis había sido completada, Dylan se convirtió en el rockero vocero de la rabia e insolencia de su generación. Y para echar más leña al fuego, Bob mantuvo esa misma actitud durante toda su gira. Primero dejando de lado en sus presentaciones a su amiga-novia Joan Baez (ídolo de la escena folk de ese tiempo) y segundo, se burlaba y desafiaba a su no tan antigua fanaticada Folk que no dudaba en criticarlo, abuchearlo y llamarlo "Judas" por atreverse a deshonrar sus "viejas" canciones de protesta al convertirlas en potentes rockers.
Bob se encontraba en el pico de su popularidad y por lo tanto también en el ojo de la tormenta por lo polémico y exhausto de su gira. Comenzó a consumir ciertas "medicinas" para poder soportar el trajín de los viajes. Además de las constantes reuniones sociales, fiestas, alcohol y ser el foco de atención en cada declaración que daba en las ruedas de prensa con preguntas tontas y repetitivas sobre los mensajes escondidos en sus letras o si participaría en tal o cual evento de protesta. Y es precisamente en este contexto tan deprimente y peculiar que nació algo como "Blonde on Blonde"

Con cara de: "ya dejen de preguntar estupideces"
¿Que es exactamente Blonde on Blonde? No estoy del todo seguro, si miramos hacia atrás sería fácil decir que es la calma después de la tormenta del Highway 61 pero es muy caótico y algo impredecible. ¿Es uno de los mejores discos de Dylan? Sí, hay consenso mundial en eso. ¿Califica para ser el mejor o de los mejores discos de la historia del rock? Eso es muy difícil de responder porque es muy fácil señalar las falencias del Blonde. Primero porque es un disco doble, y no hay disco doble que no esté extento de polémica por su relleno. ¿Que hay tres canciones monótonas de mas de 7 minutos? Pff.. justo lo que necesito para mis problemas de insomnio... ¿Blues derivativos? Por supuesto, siempre están presentes en los discos de Dylan. ¿Aguantar mas de 1 hora de la "hermosa" voz de Bob, limitada técnica de guitarra y aveces molesta armónica? El pan de cada día hermanos míos...
Todas estas cosas son demasiado obvias, y para descifrar a Dylan hay que ver un poco mas allá de lo evidente (Leono dixit). Lennon habrá dicho que los Beatles eran mas grandes que Jesús pero la realidad es que Bob era lo más cercano a esa deidad para sus seguidores. Cada disco era recibido como una declaración de vida y con "Highway 61 Revisited" Bob nos hizo ver mas allá de los límites del Rock, ahora ¿Cuál es el siguiente paso a dar después de tal revelación? Pues no lo hay, al menos en lo físico-terrenal. Así que el muy astuto Mr. Zimmerman consciente de sus limitaciones opta por ofrecernos las las llaves a un mundo paralelo donde giran un gran set de emociones envueltas en una atrayente neblina de misterio que te impide distinguir si éstas emociones son reales o falsas, porque ya es costumbre de Bob difuminar la línea que divide lo real de lo imaginario. Es parte de su personalidad y de su auto mitología.

EN su gira de finales del 65 con the band
Después de algunos años de darle varias escuchadas al “Blonde On Blonde” se puede llegar a identificar algunos puntos interesantes del disco: Primero podemos dividir al disco en dos, el primer grupo lo conforman las canciones de espíritu garage y blues (como en su disco anterior) ya que estas fueron grabadas en New York junto con The Band, pero al final Bob no quedo muy contento con los resultados y las sesiones no fueron del todo productivas (curiosamente estas canciones suelen ser señaladas como los puntos más débiles del disco). En el segundo grupo entran las grabaciones hechas en Nashville donde Bob por fin encontró ese “salvaje y delgado sonido de mercurio” (como él suele describirlo) que le debe mucho a los sutiles arreglos de órgano de Al Kooper, omnipresente en casi todas las canciones y que les da ese toque tan misterioso que define el sonido del disco.
Como segundo punto van las letras, que han llegado a su punto más alto de imaginario. Obviamente que si te las tomas muy literal pueden parecer disparates sin sentidos: “los seis caballos blancos que prometiste, fueron llevados a la penitenciaría” o “fantasmas de la electricidad que aúllan a los huesos de su rostro” que obviamente significan todo y nada. Y aunque no estoy de acuerdo que en BoB sea su pico como letrista y por el cual merece el premio nobel de la literatura (ya que me parecen mejor logradas las letras en discos anteriores como Freewheeling o Bringing it all Back Home) sí son, en conjunto con la música, las más estimulantes para la imaginación. Porque en el fondo sabes que existe otra dimensión donde todas estas palabras tienen sentido y son maneras válidas e ingeniosas de expresar sentimientos.

quemando las llaves de las puertas de su mundo paralelo
Y el último punto va a la manera de cantar de Dylan, aquí las pausas son más comunes e importantes porque además las aprovecha para estirar las vocales hasta el límite de lo soportable y hace que aveces parezca que se está auto parodiando. Además de que si escuchas bien, te darás cuenta que cada coro de cada una de las canciones son casi completamente distintos. Las razones de esta decisión aún no las comprendo, sólo sé que dificulta muchísimo poder hacer covers porque puedes caer fácilmente en una burda imitación.
Como dije anteriormente hay mucho de auto-parodia en el disco que se nota desde el primer segundo con “Rainy Day Woman” porque mientras todos esperaban una revelación del universo como “Subterranean Homesick Blues” o “Like a Rolling Stones” de los dos discos anteriores; Bob prefiere payasear con la banda y parecen un grupo borrachos tocando instrumentos que jamás habian agarrado en sus vidas. Y claro, la letra tiene que ir e la mano con la música con la infame línea “Everybody must get stoned!” (doble sentido de "stoned": drogado o apedreado). Luego Dylan declararía que jamás haría una canción de apología a las drogas, para luego decir que no consideraba a la marihuana como una... ja!

¿con niños? lo que sea con tal de acabar la seSIón
El famoso “delgado sonido de mercurio” hace su debut en “Visions of Johanna”. Desde esa ya mítica línea “Ain’t just like the night playing tricks when you try to be so quiet” que directamente te transporta al final de un atardecer donde el sonido del órgano fluye por la venas, llega al cerebro y puedes de alguna manera entender cómo “dentro de los museos, el infinito va a juicio”. Si damos una vuelta a las letras son geniales y obviamente no queda claro quien es “Johanna”, “Louise” o “Madonna” ni los otros personajes (hasta se podría decir que cada nombre hace referencia a una droga) pero fluyen muy bien en conjunto con la buena melodía vocal y esas pausas tan misteriosas con que va dejando Dylan (and this visions… of Johana... ) para que que al final estas terminan terminen conquistando tu mente.
Aveces creo que Dylan le cuesta mucho dejar de atizarle siempre a la crítica y a su vieja fanaticada y claro que “Sooner Or Later (One Of Us Must Know)” y “Most likely you go your way and I go mine” encajan bien como secuelas de “Positively 4th street”, single que Bob publicó durante esa época. Todas parecen ser misóginas a primera escucha pero no hay que ser un genio para darse cuenta que líneas como: “Dices que me amas y piensas en mí, pero tú sabes que sueles equivocarte” o “No quise tratarte tan mal, no deberías tomártelo tan personal” son bastante ambigüas. Y aunque ambas canciones no son tan rompedoras como Positively, siguen siendo destacadas dentro del disco (la segunda es mi favorita por su ritmo más acelerado y una actitud más insolente y desapegada)

deja de tomar fotos y enciéndeme el cigarrillo
“I want you” debe ser la canción que más coquetea con el pop en todo del disco (hasta podría ser de toda su discografía) con ese riff de guitarra/piano tan pegajoso. Pero claro Bob, no puede ser tan predecible y agrega la letra menos romántica que puede haber incluyendo personajes tan fuera de contexto como el “sepulturero culpable” o el “político borracho” y para rematar un coro casi sin melodía vocal y con una letra demasiado directa como para ser de Dylan:“I want you/ I want you/ so bad” pero aún asi Bob se sale con la suya y la canción tienen un encanto innegable y funciona tan bien que se volvió otro clásico de su discografía.
Hablando de letras, "Stuck Inside The Mobile With The Memphis Blues Again" (WTF con los nombres de las canciones de este disco!) debe ser el caso en que es totalmente necesario conocerse las letras de la canción porque sino se puede hacer eternamente inacabable y quieras ir a la siguiente canción después del minuto 3. Bob simplemente se divierte contando como 10 anécdotas de su vida rematando con los tan burlonescos "Oh mama can't this really be the end" donde estira las vocales a diestra y siniestra sin repetirse en ninguno de los coros. Por cierto mi frase favorita es: "Your debutant may know what you need, but I know what you want".
De ahí podríamos poner en el mismo saco canciones derivadas de 12-bar blues: “Temporary like Achilles”, “Obviously Five Believers”, “Pledging my Time” y “Leopard Skin Pill Box Hat” pero hay ciertos matices. La primera es la más débil del disco porque suena muy genérica, lenta y aburrida. La segunda que a pesar de ser la canción más rápida y agresiva de todo el LP creo que pegaría mejor en el “Highway 61 Revisited” pero aún así me gusta. En “Pledging My Time” siempre me molestó lo chocante del sonido de la armónica, sobre todo cuando expande la nota al infnito en el minuto “1:40” y claro que sé que Bob lo hizo a propósito.
En cambio “Leopard Skin Pill Box Hat” es la mejor de todos estos blues por su excelente trabajo de guitarra y además de lo super cómico que suena Bob en la canción bromeando con el materialismo y la infidelidad.
¡Bob un AUTÓGRAFO! . "ahorita no joven"
“Just Like a Woman” es una gran balada del fin de una relación que se sobrepone su crudeza lírica (“ella hace el amor como una mujer, pero llora como una niña”) donde Dylan interpreta a la víctima sentimental algo neurótica. ¿No es genial el arpegio de guitarra al final de cada coro y cómo se combina con el órgano? Además tiene una de mis partes líricas favorita de todo el disco: “And I just can’t fit/Yes I believe is time for us to quit/and when we meet again introduced as friends/please don’t tell them that you knew me well/when I was hungry and it was your world”. Por cierto, el último minuto es probablemente el mejor momento instrumental de toda la historia de Bob. Es difícil de explicar la magia de ese minuto final y en cómo se combina el órgano, la guitarra y la armónica; además que Dylan sabe como perfectamente romper con la rutina que pasó de ser una simple copia de la melodía vocal de la canción a algo más… darle unas pizcas de condescendencia otra vez elevándose a esa nube donde no podemos alcanzarlo.
La tercera cara del LP es la más débil del disco pero aún así es rescatada por “Absolutely Sweet Marie” y “Fourth Time Around”. ¿De qué diablos trata la primera canción? Ni idea, pero estoy seguro que Marie no quiere ni estar cerca de Dylan, de nuevo el papel de psicótico le cae a pelo, y también siempre me parto de risa con la tremenda línea sarcástica que se manda: “Cualquiera puede ser como yo, obviamente, pero muy pocos pueden ser como tú… ¡afortunadamente!”. La segunda es una hermosa balada que describe una relación bastante compleja, y sí, también me uno al grupo que asocia bastante “Norwegian Wood” de los Beatles con esta canción. ¡La conexión está clarísima! Sino escuchen cuando Dylan canta en la última estrofa “And When I was through” y cuando Lennon dice “And when I awoke” también en la última... aveces me cuesta no acusar a Bob de plagio en esta canción jaja pero no sé cómo se salva por un pelo.

voy a dibujarle un bigote al pelucón este
Y para acabar tenemos a “Sad Eyed Lady of the Lowlands” es la canción de amor más épica y misteriosa que ha escrito Dylan dirigida a su entonces esposa Sara Lownds (¡que astuto juego fonético!). Bob es totalmente consciente de ello y por eso le dedicó toda una cara de un LP solo para esa canción, porque él sabía que ni una canción podía estar antes o después de ella (aunque hizo trampa, porque “solo” dura 11 minutos y un LP puede reproducir al menos unos 20 minutos). De nuevo Dylan transporta a otro viaje cuasi oriental donde explota su imaginación al máximo para expresar sus más profundos sentimientos a su cónyuge y sin necesidad de decir la palabra “love” ni una sola vez!. Y es aquí donde se abren en todo su esplendor las puertas a ese mundo paralelo donde los “besos de geranio”, “la silueta que nada en la luz de la luna”, “el rostro de santa y el alma fantasmal”, “las plegarias que riman y los himnos gitanos” tienen un significado más profundo de lo que una interpretación literal implica y no dudo que cada una de ellas son una máxima forma de muestra de amor y admiración a la persona que uno más quiere. Es prácticamente imposible quedarme con una sola línea, cada una de ellas pueden llegar a tener un significado tan personal a pesar de que sabemos conscientemente que no van dirigidos a nosotros. También estoy de acuerdo con Lennon cuando dijo: “El truco de Dylan no está en las letras que canta, sino cómo las canta” y ese es el detalle que define la genialidad de la canción contra la supuesta monotonía que le acusa. Por eso hay que notar que cada “Sad Eyed Lady” de los coros es diferente al anterior, cada estrofa con su coro adjunto maneja un mood distinto donde tal vez el único patrón reconocible es el aumento de tensión para llegar a la explosión del último coro y hay que fijarse como pronuncia “Druuuuums” y la facilidad para convertir ese instante tenso en absoluta en calma y ternura que al final cierra con un pequeño outtro instrumental con altas dosis del delgado sonido de mercurio repitiendo el truco de “Just Like a Woman”. Canción en mi Top 5 personal, y si tuviera que elegir una sola canción de Bob a punta de pistola sería esta.

blonde on blonde es el cierre de la trilogía eléctrica. Bob no volvería a hacer lo mismo
Dylan ya te ha arrojado las llaves a ese mundo paralelo y cuando por fin las encuentras y das vuelta, él ha desaparecido. Nunca más volveremos a escuchar al Bob de Blonde on Blonde, se perdió voluntariamente entre la misma neblina que él creó, tuvo un accidente de motocicleta; dejó atrás la sicodelia, el flower power y el título de gurú de una generación antes de que todo eso lo haga implosionar y destruyera su personaje. Una sabia decisión ya que después de Blonde on Blonde no queda más camino que recorrer, ¿Acaso queda otro rincón imaginario de Bob que visitar después de Sad Eyed Lady of the Lowlands? No, ni siquiera en último Bootleg “The Cutting Edge” (2016) con las sesiones de grabación de esa época encontraremos alguna migaja que nos de la pista a algo nuevo.
En mi opinión el Blonde on Blonde forma parte de dos grandes trilogías, la propia de Dylan (con el BIABH y Highway 61) y la de los albums estrella del 66 (Con el Revolver de los Beatles y el Pet Sounds de los Beach Boys). Si damos una ojeada rápida a la historia veremos que el Blonde on Blonde es el menos influyente, consistente e innovador de ambos grupos. Pero a diferencia de sus compañeros, BoB propone un mundo paralelo (probablemente rodeado de humo de marihuana) donde a pesar de que su principal atractivo es la sutileza y el misterio, es más un viaje por todas las ideas en la cabeza de Dylan y claro algunas de ellas pueden gustar más o menos pero por suerte estamos hablando de uno de los mejores (quizá el mejor) compositor de rock de la historia en uno de sus picos creativos y por eso los resultados son muy positivos.
Resumiendo, Dylan sorprende nuevamente con disco único en su discografía, aquí ya no hay rastros de “la voz de una generación” de sus primeros discos, ni de la transición a un sonido eléctrico ni la furia del Highway 61. Bob usa nuevamente múltiples máscaras (la del payaso, la de romántico, la del misógino, la del rebelde, la de blues man, etc) y hace un último acto lleno de misterio y emociones pero guardando mucha distancia con su público, alejado en su propia nube porque sabe que necesita ese espacio para escapar y no volver a ser encontrado.